En el mundo laboral, las soft skills han cobrado una relevancia fundamental. Habilidades como la comunicación, el liderazgo, la adaptabilidad y la inteligencia emocional son esenciales para el éxito profesional. Estas competencias blandas es más común que se desarrollen en escuelas privadas que públicas: Fundación CTR.
Este sesgo no siempre responde a la calidad educativa, sino a percepciones arraigadas sobre prestigio, redes de contacto y acceso a oportunidades. Muchos empleadores asocian las universidades privadas con un nivel socioeconómico más alto, lo que en algunos casos puede traducirse en mejores oportunidades de networking y acceso a experiencias internacionales.
Por otro lado, los egresados de universidades públicas suelen destacarse por su capacidad de adaptación, resiliencia y esfuerzo, habilidades desarrolladas en entornos más competitivos y con menos recursos. Por ello, existen programas de apoyoque complementan estas habilidades para que los alumnos egresados de universidades públicas logren mejores puestos laborales.
«En Fundación CTR creemos que el talento no debería estar limitado por el contexto económico o el acceso a oportunidades. Por eso, hemos impulsado programas educativos que permiten a egresados de universidades públicas desarrollar sus soft skills y conectar con empresas que valoran el conocimiento y preparación. A través de la educación, la ciencia y la salud, estamos cerrando brechas y creando un futuro con más oportunidades para todos.», comenta Abelardo Perches, director de Fundación CTR.
Según un informe de LinkedIn (Global Talent Trends), el 92% de los reclutadores considera que las soft skills son igual o más importantes que las hard skills. Datos revelados por la consultora McKinsey indican que la demanda de habilidades sociales y emocionales aumentarán un 24 % en 2030.
Frente a lo anterior es que la Fundación CTR trabaja en el tema, con resultados positivos donde el 56% se encuentra trabajando, el 27% está concluyendo estudios, ingresaron a maestría o doctorado, y el 17% están en búsqueda de trabajo, todos con acompañamiento de la fundación.
Estas capacitaciones se llevan a cabo gracias a donativos que permiten el acceso gratuito a los postulantes para el desarrollo de habilidades blandas. Cada semestre, se abre la convocatoria a través de sus redes sociales para que los futuros profesionistas de universidades públicas puedan acceder a estos cursos.
«Como empleador o empresa, puedes ser aliado de la Fundación dando de alta tus vacantes en su bolsa de trabajo interna para que egresados de excelencia conozcan el perfil que buscas; además, puedes aportar donativos para sumarte a esta causa y ser un agente clave para cerrar las brechas económicas y de conocimiento en México a través de la educación, la ciencia y la salud», invita Perches.
Actualmente la tecnología forma parte importante en el ámbito laboral; sin embargo, las habilidades blandas – que no pueden ser automatizadas ni reemplazables con Inteligencia Artificial – se han convertido en una necesidad, por lo que es indispensable entender cuáles son las carencias de habilidades y planear rotaciones profesionales que permitan adquirir nuevas competencias y abrir su campo laboral.
Para el desarrollo de un país más equitativo y competitivo, es necesario erradicar estos prejuicios y apostar por la diversidad de talento. El talento no depende del tipo de institución educativa, sino del compromiso, las habilidades y la preparación de cada profesional.