Con una inversión significativa de mil 900 millones de pesos, se está llevando a cabo la construcción de tres hospitales IMSS-Bienestar en los municipios michoacanos de Aquila, Arantepacua y Uruapan. El proyecto toma un enfoque particular en Uruapan debido a su impacto económico en el estado, al ser una localidad con una considerable población de trabajadores agrícolas que han carecido de servicios de salud pública desde 1973.
El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, destacó la importancia de esta iniciativa como parte de la «transformación profunda» en el sector salud del estado. En sus palabras, «En estos dos primeros años de gobierno, hemos realizado un arduo trabajo en el sistema estatal de salud y demostramos que la salud de las y los michoacanos es una prioridad para nosotros.»
El mandatario michoacano también subrayó que se ha trabajado incansablemente para gestionar más infraestructura hospitalaria en diversas regiones, desde la costa hasta la zona purépecha, incluyendo grandes ciudades y áreas remotas.
Ramírez Bedolla enfatizó la recuperación financiera del sector salud, al mencionar que recibió un déficit presupuestal de mil 80 millones de pesos al asumir el cargo, pero logró sanear por completo las finanzas. «No estamos aquí para hacer negocios con la salud de las y los michoacanos, por eso logramos reducir ese déficit a cero», declaró.
Además de los tres nuevos hospitales, el gobernador enumeró otros logros en el sector, como la instalación de equipo nuevo en 34 hospitales del estado, la renovación del 100 por ciento de las máquinas de hemodiálisis, y la creación de la clínica de hemodiálisis para niñas y niños en el Hospital Infantil de Morelia.
La inversión en estos nuevos hospitales y las mejoras en la infraestructura de salud son un paso importante hacia la mejora del acceso y la calidad de los servicios de salud en Michoacán, beneficiando a la población de la región.