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PORTADA MES DE MAYO Concha Valadez: Una vida entre el servicio, la educación y el liderazgo global.

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Concha Valadez como es conocida en el gremio empresarial y social, no se describe a sí misma como una líder tradicional. No busca la notoriedad ni la gloria personal, pero su trayectoria la ha llevado a ocupar espacios de influencia internacional donde su voz y su labor resuenan con fuerza. Mexicana de corazón, ciudadana del mundo por vocación, Concepción Valadez es un ejemplo de cómo la voluntad de ayudar puede convertirse en una herramienta de transformación colectiva.

Globalmente galardonada conferencista y empresaria,Socia fundadora de la agencia de relaciones públicas corporativas OECOZMO. Socia y Directora General de la empresa de bienes raíces La Purísima, empresa con más de 65 años de existencia donde se otorga empleo y educación a mujeres recién egresadas para que puedan tener piso equitativo en el ambiente laboral

Recientemente galardonada en la Cámara de los Lores en Londres, Inglaterra, así como en Harvard tras dar una conferencia Magistral.

Funge además el cargo de Delegada de Comunicaciones en La Orden de Malta México, orden hospitalaria con sitio permanente en la ONU.

Miembro de UN Women capitulo N.Y., Miembro de la junta directiva Women Economic Forum Colombia, Miembro de Bolder Group International. Miembro del Consejo de las Américas.  Miembro de Bienvenidos USA, grupo dedicado a fomentar economía y desarrollo bilateral entre Estados Unidos y México. Miembro de Consejo del Patronato Sofia Labastida así como la Fundación San Rafael A.C.

Egresada de la Universidad Iberoamericana como Historiadora del Arte, BA en Administración y Contabilidad con diferentes certificados en NYU y Columbia así como Diplomado en Protocolo y etiqueta en L´ Institutte Villa Vierrefeu en Suiza.

Valadez Obregón ha recibido numerosos reconocimientos globales en lugares como Dubái, Roma, Londres, Estados Unidos y Colombia. Nombrada como una de las “50 Mujeres Memorables Latinoamericanas” así como Embajadora de la Paz en 2023. A su vez ha recibido diversos reconocimientos como el premio Succesful Women Leaders Award 2024,Forjadores de México en 2023 y 2020, el  premio Gobe 2022, galardonada como ”Líder de la década” 2022  en el WEF Colombia, 2 Doctorados Honoris Causa, y el galardón Mujeres de Excelencia en 2019.

Desde sus primeros años en México, Valadez aprendió que el servicio a los demás no es solo una opción, sino un deber. Ese aprendizaje, transmitido por su madre —una mujer que se entregaba a los demás incluso en los momentos más difíciles—, sembró en ella una sensibilidad profunda hacia las necesidades de los otros. Hoy, décadas después, esa semilla ha florecido en un compromiso permanente con las causas sociales, la equidad de género y el desarrollo humano.

Primeros pasos: una niña sensible al dolor ajeno

Concha recuerda con precisión escenas de su infancia marcadas por la empatía. Desde muy joven, presenció las desigualdades de su entorno y sintió un impulso genuino por intervenir. A diferencia de quienes suelen normalizar la carencia, ella no pudo hacer de lado ese llamado interno que la invitaba a hacer algo, aunque fuera pequeño.

“Desde niña sentía que debía ayudar. No sabía cómo, pero lo sabía”, afirma. Esa conciencia precoz de la injusticia se convirtió en el eje rector de su vida. Cada paso que dio, cada decisión que tomó, estuvo guiada por esa necesidad de construir puentes hacia el bienestar de los demás.

La educación ha sido una constante en su camino. Concha Valadez ha cursado múltiples programas en instituciones de alto nivel. Pero lo más notable no son los títulos, sino la forma en que los ha puesto al servicio de comunidades vulnerables.

Trabajó con mujeres en contextos difíciles, convencida de que la educación transforma no solo a individuos, sino a generaciones. “La educación no es un privilegio, es un derecho. Pero también es una herramienta de libertad”, sostiene.

Su perfil académico le permitió unir dos vocaciones: la enseñanza y el servicio. A lo largo de los años, ha sido mentora, consejera y guía para decenas de mujeres que, gracias a ella, han encontrado caminos nuevos y posibles. Su rol ha sido siempre el de facilitadora, no de protagonista. Porque para Valadez, el liderazgo consiste en empoderar a otros, no en sobresalir.

Un corazón al servicio de muchas causas

La historia de Concha está entrelazada con una serie de organizaciones que comparten su visión humanista. Entre ellas, el G100, Women Economic Forum (WEF) y la Organización de las Naciones Unidas, instituciones donde su trabajo ha dejado una huella.

En el G100, una red de mujeres líderes a nivel global, Valadez ocupa el cargo de MÉXICO COUNTRY CHAIR, Communication & Advocacy. Esta red busca influir positivamente en las políticas globales, generando un entorno donde las mujeres puedan desarrollarse plenamente, sin barreras.

“En G100 encontré una red poderosa de mujeres que están cambiando al mundo. Y me di cuenta de que no estoy sola”, relata. Su papel en esta organización es conectar iniciativas educativas con una perspectiva inclusiva, asegurando que nadie quede fuera del progreso.

Con el Women Economic Forum, su participación ha sido igualmente significativa. Este foro global —uno de los más relevantes en temas de empoderamiento femenino— le ha permitido llevar su mensaje de inclusión a escenarios internacionales. Ha sido aliada estratégica en la promoción de políticas educativas con enfoque de género y diversidad.

En ambos espacios, Concepción Valadez Obregón ha defendido una idea central: el desarrollo económico sin justicia social está incompleto. Para ella, empoderar a una mujer es liberar a una comunidad entera. Y empoderar a una mujer con discapacidad o en situación de vulnerabilidad, es transformar la narrativa de un país.

Una voz en las Naciones Unidas

Uno de los momentos más significativos en la vida de Concha Valadez fue su participación en actividades relacionadas con la Organización de las Naciones Unidas. Desde un enfoque colaborativo, ha trabajado en comités y foros que buscan avanzar en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), especialmente aquellos vinculados a la educación de calidad, la equidad de género y la reducción de desigualdades.

Su aporte no ha sido técnico ni distante, sino profundamente humano. Valadez lleva consigo las historias de mujeres y niños que ha conocido en el campo. Cuando habla ante organismos multilaterales, lo hace con la voz de quienes rara vez son escuchados. Esa conexión con la realidad, esa sensibilidad que la acompaña desde la infancia, es lo que la hace una interlocutora creíble y comprometida.

Mentoría y sororidad: claves de su liderazgo

Más allá de sus logros institucionales, lo que más resuena de Concha Valadez es su capacidad de generar vínculos transformadores. Mujeres jóvenes y líderes emergentes encuentran en ella una mentora generosa, siempre dispuesta a abrir puertas y tender puentes.

“Creo profundamente en la sororidad. No podemos avanzar si no nos apoyamos unas a otras”, dice. Bajo esa filosofía ha creado redes de apoyo, círculos de diálogo y espacios de formación para mujeres que desean hacer una diferencia en sus comunidades.

Esa mentoría va más allá del conocimiento técnico; es una apuesta por el acompañamiento emocional, por el crecimiento integral. Concha no ofrece recetas, sino presencia. Y eso, en un mundo cada vez más despersonalizado, tiene un valor incalculable.

Pese a su activismo global, Concha no ha perdido su centro. Su vida personal está marcada por la fe, el amor a su familia y una espiritualidad profunda que guía cada una de sus decisiones.

Esa conexión espiritual no es dogmática ni excluyente. Por el contrario, es una fuerza interior que la sostiene en los momentos de dificultad. Porque sí, también ha habido dolor, frustraciones, y caminos que no salieron como esperaba. Pero en lugar de rendirse, decidió volver a empezar, una y otra vez.

Concha Valadez no se detiene. Sigue soñando con un mundo más justo, con políticas públicas centradas en las personas, con un liderazgo empático que reemplace la competitividad por la colaboración.

Hoy, más que nunca, cree en el poder de la educación para sanar heridas sociales. Cree en las alianzas estratégicas, en los liderazgos femeninos, en las juventudes comprometidas y en la posibilidad real de un cambio sistémico.

“Necesitamos líderes que escuchen, que sientan, que caminen al lado. Líderes que no teman compartir el poder”, afirma.

Ella misma encarna ese liderazgo silencioso pero efectivo, ese que no busca reflectores, pero transforma realidades.

Concepción Magdalena Valadez Obregón no es una figura común. Su historia es la prueba de que el servicio genuino, cuando se une con la formación y la convicción, puede tener un impacto global. Desde una infancia marcada por la empatía hasta su actual rol como líder internacional, ha mantenido una coherencia admirable: ayudar es su vocación, y transformar el mundo su propósito.

Su trabajo en G100, Women Economic Forum y en foros de la ONU no son una casualidad, sino la consecuencia lógica de una vida dedicada a los demás. Concha no solo habla de inclusión: la practica. No solo menciona la educación: la vive. No solo cree en las mujeres: las impulsa. 

En un mundo que necesita referentes éticos y humanos, su historia es una luz inspiradora. Porque cuando una mujer se compromete desde el amor y el conocimiento, no hay frontera que la detenga.

GRUPO EDITORIAL EME EME DE MM:GROUP

JEFE GPO.

Editorial: Edgar Cleto @eddcleto

Editora Principal: Diana Bedolla @dian.bedolla

Colaboración: Concha Valadez

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