Bajo la curaduría de Luis Manuel Perea, Espacio Báltico presenta Un valle de lágrimas, una exposición colectiva que reúne el trabajo de Allegra Hangen, Ana Sofía Esteva, Elisa Malo, Manuela Riestra, Marta Moreno, Mónica Figueroa y So Cabrera.
A través de pintura, escultura, textiles, instalación, performance, fotografía y dibujo, las artistas abordan el llanto desde distintas perspectivas, que van de las experiencias personales a cuestiones sociales y políticas.
La exposición parte de una idea: las lágrimas no necesariamente representan tristeza. También pueden expresar rabia, alegría, resistencia o convertirse en el punto de partida de un proceso creativo.
Entre las propuestas se encuentran una pieza de concreto grabado con láser de Allegra Hangen, que aborda el desplazamiento geopolítico y la propaganda digital; los dispositivos de Manuela Riestra, que activan una luz al entrar en contacto con una lágrima; y el trabajo textil de Marta Moreno, que cuestiona los estereotipos asociados al bordado y a la expresión de las emociones. Por su lado, Ana Sofía Esteva explora aquello que sentimos pero no siempre conseguimos expresar, mientras que Elisa Malo aborda las lágrimas desde la memoria y las experiencias personales. Mónica Figueroa las relaciona con el paisaje y los tiempos de recuperación emocional, y So Cabrera plantea el llanto como una forma de resistencia.
El título de la muestra hace referencia al valle como un territorio transformado por el paso del agua, una imagen que permite pensar cómo las emociones dejan huella. La muestra también cuestiona la asociación tradicional entre vulnerabilidad y feminidad, y propone entender el llanto como una experiencia humana que no pertenece a un género.
Un valle de lágrimas estará abierta hasta el 1 de noviembre de 2026 en Espacio Báltico, ubicado en Mar Báltico 24, colonia Popotla, Ciudad de México. La entrada es libre y las visitas se realizan con cita previa.