Advierten riesgos sobre las disposiciones de las plataformas digitales en el T-MEC: activistas, académicos y abogados exigen reformar el Capítulo de comercio digital para proteger derechos humanos
La Red Latinoamericana de Defensoras Digitales, Tlatelolco Lab del Programa Universitario de Estudios sobre Democracia, Justicia y Sociedad (PUEDJS) de la UNAM y la Barra Mexicana, Colegio de Abogados presentaron hoy públicamente la investigación, posicionamiento y movilización «Digitalidad y derechos humanos: Los riesgos del T-MEC en materia de servicios digitales», en el Piso 20 de la Torre Tlatelolco de la UNAM.
El documento es resultado de una investigación sustentada en investigación académica, argumentación jurídica y años de acompañamiento a víctimas de violencia digital.
“Celebramos la alianza estratégica y oportuna que hoy compartimos con el Movimiento Ley Olimpia, Defensoras Digitales y la Barra Mexicana de Abogados. Estamos orgullosos de sumarnos a esta iniciativa valiosa e histórica que hoy nos lleva a interpelar y a hacer una exigencia ciudadana. Nunca más acuerdos comerciales o internacionales sin la participación de todas y todos” expresó. Eloy Caloca, investigador PUEDJS-UNAM.
El acto reunió a instituciones públicas y privadas, organismos internacionales, academia, sociedad civil, representantes de embajadas de EE.UU y Canadá, así como medios de comunicación y sobrevivientes de violencia digital, con el objetivo de impulsar una propuesta concreta de reforma al Capítulo 19 del T-MEC sobre Comercio Digital — desde una perspectiva de derechos humanos y justicia digital.
El investigador académico del programa universitario, Dardo Neubauer, recalcó que “para que una víctima de violencia digital en México pueda obtener justicia efectiva deben confluir tres condiciones simultáneas: autoridades nacionales deben tener acceso oportuno a la evidencia digital, deben poder exigir rendición de cuentas y auditar los sistemas algorítmicos que amplifican o moderan la violencia y la plataforma debe estar sujeta a un régimen efectivo de obligaciones y eventuales responsabilidades. Estos artículos, el 19.12, 19.16 y 19.17 del TEMEC, como están actualmente, bloquean cada una de estas tres condiciones”.
Las actuales disposiciones de la renegociación del tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá no tienen una disposición expresa que obligue a las empresas tecnológicas a someterse a la jurisdicción de los países donde operan y donde residen sus consumidoras. Eso significa que las plataformas digitales y sus equivalentes podría hacer negocios en México sin que ninguna autoridad mexicana pueda auditarlas de manera efectiva, exigirles evidencia cuando hay un delito, ni obligarlas a rendir cuentas por lo que ocurre en sus plataformas.
Las consecuencias de ese vacío no son abstractas. En México, cerca de 19 millones de mujeres de entre 18 y 30 años han sido víctimas de acoso en internet, según datos del MOCIBA INEGI 2026. A eso se suman casi 3 millones de niñas, niños y adolescentes de 12 a 17 años que han denunciado violencia digital, y 760 mil que han recibido contenido agresivo o inapropiado en plataformas.
“Casi cualquier país tiene mayores protecciones y regulación de la esfera digital que México. Existe una verdadera ley de la selva que hemos diagnosticado desde la UNAM” señaló el Dr. John Ackerman, Director del PUEDJS-UNAM y Tlatelolco Lab.
En las disposiciones que desde enero se renegocian sobre esta materia, el Artículo 19.16 del T-MEC entorpece el acceso ágil de las autoridades a evidencia digital, y las plataformas no están obligadas a cooperar de forma inmediata para evitar daños de imposible reparación.
A esto se suma lo que las Defensoras Digitales han documentado en su Informe diagnóstico de implementación de la Ley Olimpia: conforme ha crecido el poder de las corporaciones tecnológicas, también se ha multiplicado la violación a la intimidad sexual de mujeres y niñas, se han ampliado las oportunidades para ejercer violencias digitales sin posibilidad de rastrear a los agresores, y se han masificado contenidos que promueven la discriminación de género y la apología de las violencias sexuales.
“Hoy no estamos respondiendo a una coyuntura, estamos construyendo una narrativa para el futuro. Pedimos algo claro: que sea no sin nosotras y no con censura algorítmica. Este manifiesto que generosamente hacen los investigadores y las investigadoras jurídicas tiene 3 cambios en el 19.12, en el 19.16 y en el 19.17 de Capítulo de comercio digital en el T-Mec. Es necesario el acceso del código fuente de los datos y por supuesto la responsabilidad de las plataformas digitales, porque la arquitectura jurídica hoy desgraciadamente podría proteger solo los intereses de las plataformas por encima de la seguridad y de la ciudadanía lo cual impide que nuestro país pueda ejercer la eficacia de sus propias legislaciones, como la Ley Olimpia”, afirmó Olimpia Coral Melo Cruz, fundadora del Movimiento Ley Olimpia.
El Artículo 19.17 del T-MEC deslinda a las plataformas de responsabilidad por estos contenidos — incluyendo los que sus propios algoritmos amplifican — dejando impune una práctica sistemática. “En México, nadie está poniendo atención en el tema de comercio digital. A pesar de ver casos en los que las mismas plataformas digitales están siendo duramente cuestionadas también en su país porque tienen demandas de cientos de familias por el modelo de negocios que vulnera la salud mental, genera ansiedad, depresión y adicción en niños, niñas y adolescentes. Ahí queremos poner la mirada: en su responsabilidad con las personas usuarias” explicó Marcela Hernández Oropa, fundadora de la Red Latinoamericana de Defensoras Digitales.
Desde la perspectiva jurídica, las omisiones del tratado y en la regulación interna sobre la jurisdicción aplicable en temas de violencia digital son graves. “Este mismo año, aún con los precedentes de la Corte sobre Jurisdicción Aplicable, solicitamos la no- indexación de información privada, sin relevancia pública alguna y el algoritmo respondió que hiciéramos valer ese derecho en California” sostuvo Carmen Quijano, de la Barra Mexicana Colegio de Abogados, y continuó “Qué impotencia ver a un joven sufrir por tener que acudir a la escuela o a la universidad sabiendo que muchas personas tienen en sus teléfonos imágenes íntimas de su cuerpo y explicarle que no es posible identificar al responsable porque la empresa que posee la información se encuentra en el extranjero y conforme a sus términos y condiciones o puede colaborar con las autoridades mexicanas de forma expedita”.
Una posición que compartió Jorge Sepúlveda, Vicepresidente de la BMA: “Nunca antes habíamos contado con herramientas tan poderosas para comunicarnos, informarnos, innovar y generar oportunidades económicas, sin embargo, también es cierto que el desarrollo tecnológico ha planteado retos inéditos para la protección efectiva de los derechos humanos”
Las organizaciones son enfáticas en que las modificaciones propuestas no buscan obstaculizar el comercio digital, sino garantizar que sus reglas sean compatibles con el Estado de derecho y con la protección de quienes habitan el entorno digital. L
México ha sido pionero en el desarrollo de instrumentos de protección digital: la Ley Olimpia, la Ley Federal de Protección de Datos en Posesión de los, el Decálogo de Derechos Digitales en Redes Sociales de Tlatelolco Lab, y el Primer Acuerdo de colaboración voluntaria con plataformas digitales presentado por el Gobierno de México Pero esos avances se deben armonizar con el derecho internacional para que sean aplicables en el ciberespacio, para tener la eficacia de cooperación de la normativa internacional y que las corporaciones tecnológicas no pueden ignorar.
Si el Capítulo 19 se renegocia sin modificaciones, esa impunidad quedará sellada con vigencia renovada. Las empresas deben respetar las normas de orden público de los países donde hacen negocio.
Las organizaciones convocantes hacen un llamado abierto a movimientos sociales, academia, organizaciones de la sociedad civil y ciudadanía en general para ingresar al micrositio https://puedjs.unam.mx/digitalidad-y-derechos-humanos/
Firmar la iniciativa
Compartir observaciones ciudadanas ante las Instituciones
Posicionarse en redes sociales
¡Ningún interés comercial por encima de los derechos humanos!
El Fondo de la Vivienda del ISSSTE cumple su compromiso de llevar los beneficios de justicia social a Yucatán, al acompañar a la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a la entrega de 658 liquidaciones de crédito. En un evento encabezado por la mandataria y en el que estuvo presente la vocal ejecutiva del FOVISSSTE, Jabnely Maldonado Meza, el gobierno de México otorgó certeza y seguridad patrimonial a familias que, durante años, padecieron con créditos que se volvieron impagables.
“No saben lo hermoso que es dar, y nosotros somos un gobierno que damos.”, refirió la Presidenta.
Explicó que, hasta ahora, las acciones de vivienda del Programa de Vivienda para el Bienestar han beneficiado a cinco millones de personas acreditadas del FOVISSSTE e Infonavit.
“¿Cómo construimos el Programa de Vivienda para el Bienestar? Reestructuramos más de cinco millones de créditos y aunque se oye como una cifra, son cinco millones de familias a las que les resolvimos la vida.”, indicó.
Destacó que, al finalizar su gobierno, serán en total 12 millones de familias mexicanas con algún respaldo de quitas, condonaciones, reestructuraciones o escrituras.
“Nuestra mayor satisfacción es cumplir los sueños de la gente”.
Por su parte, la titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, Edna Vega Rangel, subrayó en su intervención que estos eventos son posibles gracias al decreto de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, y, que en caso del FOVISSSTE, es respaldado por el director general del ISSSTE, Martí Batres Guadarrama.
Al finalizar la entrega, la titular del FOVISSSTE sostuvo un encuentro con personas beneficiadas, a quienes recordó que la institución volverá a construir vivienda social en Yucatán, donde se edificarán 2 mil 770 casas que cumplen con los estándares y criterios de la vivienda adecuada.
Más de 122 mil personas han visitado SimiCasa Museo, convirtiendo cada visita en una oportunidad para generar apoyo a instituciones que trabajan por el bienestar de distintos sectores de la sociedad y por la protección del medio ambiente.
Este lunes, el recinto realizó su segunda entrega de donativos, dando continuidad a una iniciativa impulsada por Víctor González Torres, fundador de Grupo Por Un País Mejor, que busca que los ingresos generados por el museo y su kiosko se transformen en acciones concretas de apoyo social.
En esta ocasión, tres instituciones recibieron 143 mil pesos cada una, para fortalecer sus proyectos y programas en favor de sus comunidades. Las organizaciones beneficiadas fueron el Patronato del Asilo de Ancianos San Vicente de Paúl de La Paz, A.C., de Baja California Sur; Ver Autismo, A.C., de Veracruz, y Amigos de Isla Contoy, A.C., de Quintana Roo.
Cada una representa uno de los tres grandes ejes que SimiCasa Museo ha establecido para canalizar estos recursos: atención a adultos mayores, apoyo a personas con discapacidad y conservación ambiental.
El encuentro contó con la presencia de Víctor González Torres y Víctor González Herrera, CEO de Farmacias Similares, quienes acompañaron a las organizaciones beneficiarias y refrendaron el compromiso social que forma parte de la esencia de SimiCasa Museo.
Desde su inauguración, el 1 de junio de 2025, SimiCasa Museo ha recibido 122,327 visitantes, consolidándose como un nuevo espacio cultural y turístico de la Ciudad de México.
Sin embargo, el propósito del recinto va más allá de acercar al público a la historia y trayectoria de Víctor González Torres. La visión es que la experiencia de visitar el museo también contribuya a generar un impacto positivo fuera de sus puertas.
Por ello, los ingresos generados por el museo y su kiosko permiten apoyar a instituciones que trabajan por causas sociales y ambientales, creando un vínculo entre cultura, entretenimiento y solidaridad.
Esta segunda entrega da continuidad a un modelo que busca que el éxito de SimiCasa Museo se traduzca también en beneficios para la sociedad y el medio ambiente.
Así, mientras miles de visitantes recorren sus espacios y conocen la historia detrás del personaje de Dr. Simi, su visita también contribuye a que más organizaciones puedan continuar con la labor que realizan en sus comunidades.
Porque en SimiCasa Museo, “Ayudar es Vivir” no es sólo una frase: es una forma de convertir una experiencia cultural en acciones que realmente generan impacto.
Hay fechas que permanecen en la memoria colectiva no solo por lo que ocurrió, sino por aquello que despertaron en una sociedad. Para Roberto Domínguez Suberbie, el 19 de septiembre representa precisamente eso: la capacidad de las personas para organizarse, ayudarse y permanecer juntas frente a la adversidad.
A partir de esta reflexión nació CHICAHUA1, un proyecto que Domínguez Suberbie ha desarrollado durante los últimos dos años y que propone llevar esos valores que aparecen en momentos de crisis —la solidaridad, la empatía, la amabilidad y el sentido de comunidad— a un espacio mucho más cotidiano: nuestra vida diaria.
La iniciativa tuvo su primera expresión colectiva el pasado 19 de septiembre, a través de dos encuentros realizados en sitios profundamente vinculados con la memoria del sismo: la Escuela Rébsamen y la colonia Hipódromo, reconocida durante aquella emergencia como una de las zonas cero de la ciudad.
En ambos puntos, la memoria dio paso a la participación. Vecinos, familias, amigos y miembros de la comunidad se reunieron alrededor del arte y la convivencia para crear murales colectivos. Flores, velas, pintura y brochas se convirtieron en elementos de una misma expresión: un gran corazón construido entre muchas manos.
Más allá de crear una pieza artística, la propuesta buscó recuperar el espíritu de colaboración que surge cuando una comunidad entiende que puede hacer frente a las circunstancias de manera conjunta. Cada persona encontró su propia forma de participar, sin reglas determinadas y desde una intención compartida.
Para Domínguez Suberbie, el verdadero desafío comienza después de las fechas conmemorativas: hacer que esa solidaridad no aparezca únicamente cuando ocurre una emergencia, sino que forme parte de la manera en que nos relacionamos, ayudamos y convivimos todos los días.
CHICAHUA1 parte de esa premisa. El proyecto busca convertir la unión en una práctica cotidiana y recordar que pequeños actos de consideración también pueden contribuir a construir comunidades más cercanas.
Los encuentros del 19 de septiembre representan apenas el inicio. Las próximas acciones de CHICAHUA1 buscarán continuar llevando este mensaje a distintos espacios y situaciones, con la intención de demostrar que aquello que una sociedad es capaz de hacer unida en los momentos más difíciles también puede convertirse en una fuerza para transformar su día a día.