Ciudad de México, 29 de febrero de 2024.- El turismo, con su capacidad de conectar culturas, enriquecer vidas y generar ingresos económicos, también tiene un impacto significativo en el medio ambiente y en las comunidades locales. El conversatorio virtual “El cambio climático también va en las maletas”, organizado por Iniciativa Climática de México (ICM), exploró la relación entre el turismo y la sostenibilidad, destacando la corresponsabilidad que tienen los viajeros en la preservación del planeta. Esta quinta entrega de la serie de conversatorios virtuales «Tu vida cotidiana y el cambio climático» de ICM, organización de la sociedad civil dedicada a fortalecer las acciones de mitigación de gases de efecto invernadero (GEI) en el país, planteó la necesidad de impulsar prácticas que contribuyan con la conservación de los destinos naturales. La conversación contó con la participación de Mariana Díaz, líder del proyecto Contribución Determinada a Nivel Nacional desde la Sociedad Civil de ICM, y de Alonso Vera, conocido como Pata de Perro, especialista en turismo regenerativo y autor del libro Viajar para Vivir. Alonso explicó que, en la antigüedad, viajar tenía un propósito y había una experiencia detrás. Hoy en día, muchas veces, viajar no tiene sentido cuando “la verdadera metamorfosis se desencadena en las comunidades anfitrionas y en sus respectivos entornos naturales”. Refirió que, a pesar de que el turismo se presenta como una promesa de experiencias, 90% de la actividad turística en México se concentra en 10 destinos, dejando más de 250 destinos en segundo plano, sin aprovechar su potencial.
Por otro lado, señaló que, para medir el impacto del turismo y desarrollar un enfoque más sostenible, es necesario considerar tanto los hábitos de consumo como la oferta turística en sí misma, así como la colaboración en la cadena de valor del producto turístico. En contrapropuesta, recordó que el turismo regenerativo implica identificar el potencial turístico de las comunidades, considerando de manera sensible la temporalidad, la capacidad de carga y la participación local para crear productos más competitivos y sostenibles. Por ello, pidió preguntarse qué hay detrás del destino que se elige y cómo esta reflexión marca la diferencia. El turismo regenerativo puede contribuir –muy significativamente– a fortalecer el tejido social, mitigar la migración y la explotación del patrimonio natural, así como a fomentar la identidad y el orgullo comunitarios.
Finalmente, resaltó algunos casos de éxito de turismo regenerativo, como el Museo del Desierto en Saltillo, Coahuila, y el Parque Ecoturístico Maatawi en San Francisco Oxtotilpan, Estado de México, como ejemplos de iniciativas que no solo ofrecen experiencias, sino que también contribuyen con educación ambiental, transmisión de conocimientos, generación de conciencia y al desarrollo sostenible. Por su parte, Mariana Díaz, señaló que, desde vuelos en avión hasta souvenirs, diversas actividades contribuyen a la huella de carbono del turismo, siendo los visitantes de países de altos ingresos los principales emisores.[1] En este contexto, indicó que las emisiones de CO2 relacionadas con el transporte del sector turístico representan 22% de todas las emisiones de transporte, subrayando la necesidad de una colaboración mejorada con el sector del transporte para respaldar la puesta en marcha de un escenario de alta ambición.[2] Sostuvo que, en el ámbito turístico, es crucial reflexionar sobre la naturaleza de nuestras decisiones y su impacto real en el entorno, por lo que la pregunta fundamental recae en si estamos gastando nuestro dinero de manera responsable o si simplemente estamos contribuyendo con el desgaste del medio ambiente. Por ello, recalcó que cada elección que realizamos en nuestra vida diaria tiene un impacto climático, y el turismo no escapa a esta regla. Es imperativo considerar las repercusiones ambientales de nuestras decisiones de viaje y trabajar hacia un enfoque más consciente y sostenible al explorar el mundo.
Los viajeros tienen el poder de elegir destinos y actividades que apoyen prácticas sostenibles. Optar por alojamientos certificados como ambientalmente responsables, participar en actividades vinculadas al medio ambiente y la cultura local, así como consumir productos locales y de comercio justo son algunas formas en las que los viajeros pueden contribuir positivamente a la sostenibilidad durante sus viajes –subrayó Mariana Díaz. De esta manera, la conversación profundizó en entender el papel fundamental que juegan diversas propuestas de política pública que ICM ha elaborado y que tienen como objetivo impulsar acciones encaminadas a que México cumpla con los compromisos internacionales de reducción de emisiones de CO2 y a avanzar en una transición energética justa. Integrar estas propuestas –en formas creativas y eficientes– podría convertir al sector turismo en un ejemplo internacional en cuanto a sustentabilidad y equidad social; un sector que vincule a todos los sectores productivos de manera virtuosa con el compromiso de conservar y acrecentar nuestra cultura y patrimonio natural.
Víctor González Dr. Simi realiza una aportación inicial de un millón de pesos y AyuPADi anuncia orientación legal, social, educativa y laboral, además de descuentos en Farmacias Similares.
La Asociación Nacional para Ayudar a las Personas con Discapacidad (AyuPADi) busca orientar y acompañar a quienes viven con discapacidad motriz, sensorial, intelectual o mental, promoviendo sus derechos, su bienestar emocional, su inclusión social y una mejor calidad de vida.
La sesión informativa, convocada por Víctor González Dr. Simi, tuvo como finalidad compartir experiencias y, sobre todo, sentar las bases de una comunidad más inclusiva y solidaria.
Las encargadas de conducir este evento, que convocó a más de mil 500 personas, fueron las periodistas Tere Aviña y Bárbara Anderson, quienes viven la discapacidad desde distintos ángulos.
La participación de Víctor González Dr. Simi llegó con un mensaje:
“AyuPADi es una institución que quiero mucho y que fue creada para ayudar incondicionalmente a las personas con discapacidad, que son como mis hermanos. Así que mi primera aportación es de un millón de pesos”.
Bárbara Anderson y Tere Aviña dieron la bienvenida al ensamble inclusivo “Cem Paqui”, conformado por niños y adolescentes con y sin discapacidad, así como a los testimonios de atletas paralímpicos, actores, familiares y conferencistas.
“Quienes vivimos la discapacidad sabemos que no es un problema sólo de diagnóstico; también están las barreras, las puertas cerradas y el costo de su atención. Pero tenemos derechos, y por eso surge AyuPADi, para que una persona que no sabe a dónde ir encuentre comunidad. Hoy pasamos a la acción con esta institución que se encargará de defender y acompañar”, mencionó Bárbara Anderson.
Por su parte, Luz Blanchet destacó la importancia de contar con información y atención oportuna:
“La falta de conocimiento y de diagnóstico y atención oportuna complica las cosas, y entiendo a las madres que han tenido que hacer de todo por sus hijos. Son excelentes mamás. Pero, gracias a personas como Víctor González Dr. Simi por ayudarnos con nuestra misión”.
Durante el encuentro también se compartieron testimonios que reflejan la importancia de la inclusión y de abrir nuevas oportunidades para las personas con discapacidad.
“Vivo con autismo leve y los médicos aseguraban que no iba a poder nadar ni correr ni hacer deporte. Ahora soy campeona paralímpica en natación. Así que la discapacidad me ha dado mucho, gracias Víctor González Dr. Simi por sumarse a la inclusión”, agregó Mildred Italia Sanabria, atleta paralímpica.
Acompañamiento y beneficios
Los afiliados obtendrán desde orientación legal gratuita, hasta orientación social, educación y capacitación laboral, así como descuentos de 10 % en Farmacias Similares, entre otros beneficios.
El registro es mediante la página www.ayupadi.org.mx y sólo es necesaria información básica como nombre, domicilio, edad y persona de apoyo.
Con esta iniciativa, AyuPADi busca consolidarse como un espacio de acompañamiento y orientación para las personas con discapacidad y sus familias, promoviendo una comunidad más inclusiva, solidaria y consciente de sus derechos.
Zacatecas, 1980. Ahí comienza la historia de Karla Rojo. En 1998 ingresó a la universidad para estudiar administración, pero cuatro años después decidió abandonar esa ruta y dedicarse de tiempo completo a la pintura. Su formación se fue construyendo de manera esencialmente autodidacta, entre talleres, cursos, lecturas y una práctica sostenida que con el tiempo la llevaría a mostrar su trabajo en distintas ciudades de México, así como en España, Francia y Portugal. Desde 2011 combina su producción artística con la enseñanza de dibujo y pintura en Bucerías, Nayarit, donde reside.
Ese origen importa porque la obra de Rojo parece haberse construido precisamente desde la observación continua, más que desde la obediencia a una fórmula. Su pintura parte del comportamiento humano: cómo nos relacionamos, qué ocultamos, qué deseamos, qué tememos y de qué manera terminamos construyéndonos frente a los demás. Trabaja generalmente por series y entiende al espectador como parte activa de la pieza, alguien que termina de darle sentido desde su propia historia.
Durante los últimos años, esa investigación ha transitado entre dos territorios que constantemente se encuentran: la sociedad y la intimidad.
En 2022, el Minotauro ocupó un lugar importante dentro de su imaginario. Rojo parte de referentes como Arturo Rivera, Picasso, Pedro Coronel, Goya y Lucian Freud para observar la manera en que lo masculino ha sido representado a través de la animalidad. Desde su propia mirada, el Minotauro adquiere una condición ambivalente: es fuerza y fragilidad, atracción y rechazo, belleza y bestialidad.
Pero Rojo no utiliza el mito para hablar del pasado. Lo trae al presente.
En Penélope, por ejemplo, Odiseo ya no está necesariamente en una guerra: trabaja, sale con amigos, construye su vida, mientras ella continúa esperando noticias que llegan cada vez con menor frecuencia. El mito clásico se convierte así en una escena afectiva reconocible. Cambian los siglos y las herramientas —ahora existen notificaciones, pantallas y mensajes—, pero permanecen la espera, el deseo y la dificultad de interpretar al otro.
Para 2023 y 2024, la mirada de la artista se expande hacia lo social. Aparecen preocupaciones alrededor del poder, la violencia, el consumo, el individualismo y el debilitamiento del bien común. Rojo cuestiona una cultura donde la apariencia de éxito y la satisfacción inmediata pueden terminar desplazando valores como la dignidad, la responsabilidad o la justicia.
De ese periodo surgen sus Ensayos de monstruos. Y quizá una de las ideas más interesantes de esta etapa sea precisamente dónde coloca a esas criaturas: no en escenarios fantásticos, sino entre edificios, plazas y ciudades reconocibles. En Ensayo de monstruos y La política y el monstruo, lo amenazante irrumpe en espacios cotidianos.
La metáfora es poco complaciente: el monstruo representa aquello que una sociedad puede terminar normalizando. Violencia, abuso, indiferencia, tiranía. Rojo se pregunta qué ocurre cuando la conveniencia sustituye a la moral y cuando convivimos tanto tiempo con aquello que debería horrorizarnos que termina perdiendo su capacidad de hacerlo.
Su pintura no pretende ser neutral. A veces el símbolo es frontal e incluso roza deliberadamente la alegoría, pero esa claridad también forma parte de su lenguaje: la imagen funciona como un espacio desde el cual tomar posición.
Después de mirar hacia afuera, en 2025 Rojo regresa al individuo. La artista describe ese momento como un retorno a los personajes después de los Ensayos de monstruos, concentrándose ahora en las expresiones capaces de revelar el estado emocional de una persona en un instante determinado.
Los monstruos ceden su lugar a los rostros.
Estudio de personaje, Delirio, Retrato de Karen con mascada, Juicio íntimo o Resonancia construyen una especie de cartografía emocional a partir de gestos, miradas y posturas. Si antes la pregunta estaba dirigida hacia la sociedad, ahora parece apuntar hacia aquello que ocurre cuando desaparece la pose.
Ese desplazamiento desemboca en su producción de 2026, donde el amor, el deseo y la vulnerabilidad ocupan el centro.
Rojo se pregunta qué hace a alguien digno de cuidado y plantea una diferencia sutil pero importante: quizá no buscamos únicamente aceptación, sino reconocimiento, la posibilidad de ser vistos por alguien capaz de comprender nuestra diferencia.
En Corazón en escena, el corazón aparece literalmente expuesto; mientras que en Alma y corazón en escena, Eco y Narciso la artista vuelve a recurrir al mito para hablar de los afectos contemporáneos.
Su Narciso ya no necesita inclinarse sobre el agua. El espejo es la mirada de los demás. Necesita sentirse deseado para reafirmar su identidad y, al mismo tiempo, se protege de la vulnerabilidad necesaria para conectar verdaderamente con alguien.
Ahí la mitología vuelve a encontrarse con nuestra vida cotidiana. En un presente obsesionado con la visibilidad, la pregunta adquiere otra dimensión: ¿cuánto de aquello que mostramos corresponde realmente a quienes somos y cuánto pertenece al personaje que hemos aprendido a representar para obtener atención, deseo o reconocimiento?
Vista en conjunto, la producción reciente de Karla Rojo mantiene un hilo reconocible. El Minotauro, el monstruo, el rostro, Narciso y el corazón pueden parecer personajes de universos distintos, pero todos conducen hacia la misma interrogante: qué somos cuando dejamos de escondernos detrás de aquello que representamos.
Rojo pinta desde ahí.
Desde la contradicción, la incomodidad, el deseo y la vulnerabilidad.
Desde aquello que corre por debajo de la superficie.
Con la firme convicción de redefinir el paradigma del liderazgo corporativo en nuestro país, Culturalmente Responsable A.C. llevó a cabo ayer su primer Encuentro Empresa, Arte y Cultura. Teniendo como magno escenario la Capilla Gótica del Instituto Cultural Helénico, el evento reunió a presidentes de consejo, directores generales, y líderes de capital humano y mercadotecnia, con un objetivo claro: presentar la Responsabilidad Cultural Empresarial como una estrategia a la medida para lograr objetivos corporativos, fortalecer el tejido social y potenciar el desarrollo de los individuos.
La jornada ofreció un dinámico formato de 120 minutos, intercalando el análisis de expertos con experiencias artísticas inmersivas. La apertura formal estuvo a cargo de Swald Huerta, Presidente de Culturalmente Responsable A.C. y creador del concepto, quien compartió el manifiesto del movimiento: «En tiempos adversos, la creatividad es nuestra mejor herramienta. Las empresas que invierten en cultura no solo generan riqueza sostenible, sino que transforman radicalmente la lealtad y el sentido de pertenencia de sus equipos».
El panel de especialistas, diseñado para expandir la visión corporativa hacia las industrias creativas, contó con aportaciones magistrales de:
Eddie Jaimes, CEO de MM Agency: Reconocido estratega en comunicación y relaciones públicas, quien expuso cómo el arte dota a las marcas comerciales de verdadera trascendencia, reputación y autoridad.
Dr. Mario Quezada Maldonado: Especialista en mercadotecnia estratégica, quien abordó metodologías avanzadas para la procuración de fondos y la estructuración de alianzas que brinden viabilidad a los proyectos creativos.
Dra. Graciela Aurora Mota Botello: Destacada investigadora de la UNAM y pionera en Psicología y Patrimonio Cultural, quien profundizó en cómo el ecosistema empresarial puede integrarse activamente al rescate del patrimonio y el tejido social.
Arte vivo y rescate histórico como detonantes corporativos
Para demostrar que el arte es un detonante inmediato del estado de presencia, los asistentes presenciaron el proceso creativo del Mtro. Andree Orozco, artivista plástico y Récord Guinness, quien intervino una obra en vivo.
Asimismo, el encuentro fungió como escenario para la presentación del proyecto Tierra Virreinal, marcando un hito cultural: la interpretación magistral de Coros de México, dirigidos por el Mtro. Gerardo Rábago Palafox, quienes hicieron resonar en la Capilla piezas musicales compuestas en el periodo novohispano (siglo XVIII), las cuales no habían sido escuchadas ni tocadas en más de 300 años. «Buscamos que las empresas visualicen de qué forma pueden integrar su marca a producciones artísticas y culturales de esta calidad, que poseen un mensaje profundo y trascendente», destacaron los organizadores.
Reconocimiento a los pioneros: Entrega del Distintivo EMCRE
Como preámbulo a la ceremonia de entrega de acreditaciones, se proyectó un video testimonial con la participación de organizaciones acreditadas que compartieron las razones estratégicas, de posicionamiento y de impacto humano por las que decidieron convertirse en EMCRE, demostrando los beneficios tangibles de adoptar esta filosofía.
Posteriormente, Airam García Cárdenas, Directora de Vinculación de la asociación, tomó la palabra para liderar la entrega oficial de distintivos. Durante su intervención, enfatizó: «Hoy otorgamos el Distintivo EMCRE a dos organizaciones visionarias que han decidido dejar atrás la vieja meta de competir por ser las mejores empresas del mundo, para asumir con orgullo el compromiso de ser las mejores empresas PARA el mundo.»
Se realizó la entrega oficial del máximo distintivo a dos instituciones clave del ecosistema creativo nacional:
La Facultad de Cine, reconocimiento recibido por su rector, Izrael Moreno, por su constante colaboración en proyectos cinematográficos y formación de talento independiente.
Locos por el Arte, galardón recibido por Paty Prom, Directora General de la empresa, por su extraordinaria labor transformando el espacio urbano a través de exposiciones de gran formato y mecenazgo corporativo de impacto social.
El evento fue posible gracias al invaluable respaldo del Instituto Cultural Helénico, Sotomayor Servicios Cinematográficos y Elara Creative.
Culturalmente Responsable A.C. anunció que la próxima edición de este encuentro trimestral se llevará a cabo en noviembre de 2026, invitando a las organizaciones mexicanas a iniciar su proceso de diagnóstico para descubrir cómo el arte puede sumar a sus objetivos de negocio.