Con la firme convicción de redefinir el paradigma del liderazgo corporativo en nuestro país, Culturalmente Responsable A.C. llevó a cabo ayer su primer Encuentro Empresa, Arte y Cultura. Teniendo como magno escenario la Capilla Gótica del Instituto Cultural Helénico, el evento reunió a presidentes de consejo, directores generales, y líderes de capital humano y mercadotecnia, con un objetivo claro: presentar la Responsabilidad Cultural Empresarial como una estrategia a la medida para lograr objetivos corporativos, fortalecer el tejido social y potenciar el desarrollo de los individuos.
La jornada ofreció un dinámico formato de 120 minutos, intercalando el análisis de expertos con experiencias artísticas inmersivas. La apertura formal estuvo a cargo de Swald Huerta, Presidente de Culturalmente Responsable A.C. y creador del concepto, quien compartió el manifiesto del movimiento: «En tiempos adversos, la creatividad es nuestra mejor herramienta. Las empresas que invierten en cultura no solo generan riqueza sostenible, sino que transforman radicalmente la lealtad y el sentido de pertenencia de sus equipos».
El panel de especialistas, diseñado para expandir la visión corporativa hacia las industrias creativas, contó con aportaciones magistrales de:
Eddie Jaimes, CEO de MM Agency: Reconocido estratega en comunicación y relaciones públicas, quien expuso cómo el arte dota a las marcas comerciales de verdadera trascendencia, reputación y autoridad.
Dr. Mario Quezada Maldonado: Especialista en mercadotecnia estratégica, quien abordó metodologías avanzadas para la procuración de fondos y la estructuración de alianzas que brinden viabilidad a los proyectos creativos.
Dra. Graciela Aurora Mota Botello: Destacada investigadora de la UNAM y pionera en Psicología y Patrimonio Cultural, quien profundizó en cómo el ecosistema empresarial puede integrarse activamente al rescate del patrimonio y el tejido social.
Arte vivo y rescate histórico como detonantes corporativos
Para demostrar que el arte es un detonante inmediato del estado de presencia, los asistentes presenciaron el proceso creativo del Mtro. Andree Orozco, artivista plástico y Récord Guinness, quien intervino una obra en vivo.
Asimismo, el encuentro fungió como escenario para la presentación del proyecto Tierra Virreinal, marcando un hito cultural: la interpretación magistral de Coros de México, dirigidos por el Mtro. Gerardo Rábago Palafox, quienes hicieron resonar en la Capilla piezas musicales compuestas en el periodo novohispano (siglo XVIII), las cuales no habían sido escuchadas ni tocadas en más de 300 años. «Buscamos que las empresas visualicen de qué forma pueden integrar su marca a producciones artísticas y culturales de esta calidad, que poseen un mensaje profundo y trascendente», destacaron los organizadores.
Reconocimiento a los pioneros: Entrega del Distintivo EMCRE
Como preámbulo a la ceremonia de entrega de acreditaciones, se proyectó un video testimonial con la participación de organizaciones acreditadas que compartieron las razones estratégicas, de posicionamiento y de impacto humano por las que decidieron convertirse en EMCRE, demostrando los beneficios tangibles de adoptar esta filosofía.
Posteriormente, Airam García Cárdenas, Directora de Vinculación de la asociación, tomó la palabra para liderar la entrega oficial de distintivos. Durante su intervención, enfatizó: «Hoy otorgamos el Distintivo EMCRE a dos organizaciones visionarias que han decidido dejar atrás la vieja meta de competir por ser las mejores empresas del mundo, para asumir con orgullo el compromiso de ser las mejores empresas PARA el mundo.»
Se realizó la entrega oficial del máximo distintivo a dos instituciones clave del ecosistema creativo nacional:
La Facultad de Cine, reconocimiento recibido por su rector, Izrael Moreno, por su constante colaboración en proyectos cinematográficos y formación de talento independiente.
Locos por el Arte, galardón recibido por Paty Prom, Directora General de la empresa, por su extraordinaria labor transformando el espacio urbano a través de exposiciones de gran formato y mecenazgo corporativo de impacto social.
El evento fue posible gracias al invaluable respaldo del Instituto Cultural Helénico, Sotomayor Servicios Cinematográficos y Elara Creative.
Culturalmente Responsable A.C. anunció que la próxima edición de este encuentro trimestral se llevará a cabo en noviembre de 2026, invitando a las organizaciones mexicanas a iniciar su proceso de diagnóstico para descubrir cómo el arte puede sumar a sus objetivos de negocio.
El 22 de agosto, Roma Sur participó como parte de Circuitos ZⓈONAMACO. Esa misma fecha marcó la inauguración del espacio en su formato actual, y desde entonces permanece abierto al público
Después de más de veinte años operando Jovian Fine Art en Puerto Vallarta, José Villavicencio Anaya —conocido en el medio como Jovian— decidió cerrar ese capítulo por completo en lugar de replicarlo en Ciudad de México. No abrió una segunda sede. Abrió otra cosa: Roma Sur Proyectos Curatoriales, un espacio que deliberadamente no lleva su nombre ni la palabra «galería».
La decisión no fue accidental.
«Quitar mi nombre fue completamente deliberado. Yo quería que el espacio tuviera una identidad independiente de mí como artista», explica Jovian, quien empezó su carrera como galerista y gerente antes de producir obra propia.
Ese tránsito, dice, nunca se sintió como un cambio de oficio:
«Seguía haciendo lo que había hecho durante años, que era relacionarme con el arte, solamente que ahora también lo hacía desde otro lugar.»
Cerrar Jovian Fine Art en Vallarta implicó renunciar a dos décadas de clientela, reputación y red construida. En Ciudad de México, admite, «prácticamente vuelvo a empezar.» Pero ahí mismo encuentra el atractivo del cambio:
«Aquí la conversación alrededor del arte es mucho más amplia. Hay artistas, galerías, museos, curadores, coleccionistas y espacios independientes conviviendo todo el tiempo.»
Tampoco quiso llegar a competir con la escena ya consolidada de la colonia —OMR, Terreno Baldío, Nordenhake—. Al contrario, ve su tamaño reducido como ventaja:
«Me permite experimentar, cambiar rápidamente y hacer proyectos muy específicos sin tener que sostener la estructura de una galería mucho más grande.» Y añade algo que funciona casi como manifiesto:
«No necesitamos más espacios haciendo exactamente lo mismo. Necesitamos lugares con escalas, intereses y maneras de trabajar diferentes.»
El nombre —Proyectos Curatoriales, no galería— tampoco es cosmético. Jovian insiste en que no se trata de renunciar al mercado:
«No significa abandonar el mercado. La obra puede estar a la venta y el espacio puede seguir desarrollando relaciones con coleccionistas.» Lo que cambia es el orden de las prioridades:
«Quiero que primero esté el proyecto y después encontremos la estructura necesaria para hacerlo posible.»
Esa lógica ya se puso a prueba en la segunda muestra del espacio, que reúne dos proyectos independientes sin pretender unificarlos bajo un tema común. Uno es La Membrana, colaboración con Kevin Artavia construida bajo una regla estricta: Jovian pinta cada pieza hasta un 50 por ciento y Kevin Artavia completa el resto desde su propio lenguaje, sin acuerdo previo. El resultado sorprendió al propio Jovian.
«Durante mi parte del proceso aparecieron estos hombres dentro de burbujas… Empecé a percibir a esos personajes como hombres encerrados y la sensación me resultó angustiante.»
Le pidió entonces a Artavia que los liberara en su mitad del proceso, y así ocurrió: figuras y animales que rompen o atraviesan esas membranas.
El segundo proyecto, Gráfica del Cuerpo de Lucía Maya, parte de una investigación de más de quince años basada en el escaneo del propio cuerpo de la artista. Jovian no buscó un hilo temático artificial entre ambos proyectos: «No me interesa reunir artistas solamente porque sus obras se vean bien juntas. Me interesa que cada proyecto tenga algo que decir y una razón para estar en el espacio.»
Sobre el futuro de Roma Sur, Jovian evita comprometerse con una fórmula fija.
«No quiero que se convierta en una fórmula. Habrá exposiciones colectivas, proyectos individuales, colaboraciones y probablemente formatos que irán apareciendo conforme evolucione el espacio.»
Lo que sí quiere sostener es una relación de largo plazo con el público, más allá del circuito de inauguración:
«Quiero que exista una razón para regresar a Roma Sur… Me interesa más construir una comunidad alrededor del espacio que acumular visitantes.»
Que el juego sea condición y no accesorio de lo humano es la premisa que sostiene TRAZOS Y JUGUETES, la muestra que el Museo de Arte Popular presenta en su Sala Pieza del Mes a partir de este sábado 8 de agosto y hasta el 27 de septiembre. La exposición reúne una carpeta de obra gráfica —grabado en metal, realizado en el Taller Tokio— firmada por siete artistas: Boris Viskin, Roberto Turnbull, Germán Venegas, Edgar Soberón, Diego Madrazo, José Luis Sánchez Rul y Octavio Moctezuma. Cada uno aporta su lenguaje propio a un mismo territorio simbólico: el del juguete mexicano como forma de identidad y espíritu lúdico.
El curador Rafael Alfonso Pérez y Pérez ancla el proyecto en el concepto de Homo ludens, acuñado en 1938 por el historiador neerlandés Johan Huizinga: la idea de que el juego no es actividad marginal ni frívola, sino fuerza estructurante de la cultura, motor de los actos creativos y de la organización social misma. Bajo esa lente, el juguete deja de ser objeto menor de la infancia para leerse como artefacto cultural con genealogía milenaria. La curaduría lo respalda con evidencia arqueológica de peso: figuras de arcilla con ruedas en el Valle del Indo hace más de 4000 años, juguetes fenicios distribuidos por el Mediterráneo hace 3000, tallas en miniatura del Paleolítico y el Neolítico, recipientes cerámicos de más de 5000 años usados para alimentar bebés. El recorrido no busca solo ilustrar antigüedad, sino establecer que ninguna cultura ha existido sin actitud lúdica.
Ese marco conceptual encuentra su correlato más específico en el arte popular mexicano, donde el juguete artesanal funciona como símbolo cohesionador y vehículo de continuidad: técnicas tradicionales y materiales autóctonos que permiten a los artesanos transmitir cosmovisiones de generación en generación. Al traducir ese universo al grabado en metal, los siete participantes de Taller Tokio no ilustran el juguete desde fuera, sino que lo procesan como materia gráfica propia, cada estilo dialogando con la identidad lúdica que la muestra reivindica.
TRAZOS Y JUGUETES puede verse de martes a domingo, de 10:00 a 18:00 horas, en la sede del MAP (Revillagigedo 11, entrada por Independencia, Centro Histórico). La entrada es gratuita los domingos; el resto de la semana tiene un costo de 60 pesos, con exención para menores de 18 años, personas con discapacidad, adultos mayores con credencial INAPAM, y estudiantes y maestros con credencial vigente.
Sí, a decir verdad es un concepto que ha existido desde siempre, pero en el año 2018 surge de manera formal con la creación de la organización civil que lleva el mismo nombre que su causa, Culturalmente Responsable AC. La gente piensa en el concepto por el nombre, pero va mucho más allá. Es un modelo ético, filosófico y de vanguardia no sólo para la industria artística o economía naranja, es principalmente, un programa de acciones sustentables y sostenibles para el mejoramiento de la empresa en diferentes sentidos.
A través de la Responsabilidad Cultural Empresarial se generan estados armónicos de convivencia al interior de la empresa o lugar de trabajo, un employer branding efectivo y la lealtad garantizada con programas que se salen de lo común , involucrando calidad y emociones a través del arte y expresiones artísticas o/y culturales. ¿Sencillo? No, no lo es.
En más de 8 años de estudio y con la actualización de conceptos, fuimos adaptando los programas que nos llevan a ofrecer, en los diferentes niveles del trabajo corporativo, actividades, eventos y experiencias para que ese “Bienestar laboral”, “Identidad Corporativa”, “Estrés Laborar” (NOM 035), “Valor de Marca”, “Salario Emocional” y otros conceptos funcionen de la mejor manera por nuestra expertise y acciones concretas a través del arte y la cultura.
¿Cómo lo hacemos? Por medio de una metodología propia que hemos desarrollado. Somos asesores de la empresa que sumamos a tus objetivos, agregamos valor a la cultura corporativa y vinculamos nuestros más de 400 aliados en activo. Lo hacemos integrando lo más importante de una institución o empresa, su capital humano y esto mismo, pero en sus respectivos niveles, lo hacemos con los entes conforman la sociedad. Ejercemos el rol de vinculadores y conectores de lo que para nosotros son los ejes sociales: Iniciativa privada (IP), Sector Publico (Gobierno), Organizaciones Civiles (ONG´s), Academia o instituciones educativas (Educación); estos 4 ejes los vinculamos a través de la Responsabilidad Cultural. Con el tiempo iremos analizando las acciones específicas en cada uno de ellos y compartiendo contigo querido lector, los programas y acciones que podemos realizar en conjunto.
Culturalmente Responsable es una organización civil sin fines de lucro poco convencional. Somos una organización Donataria Autorizada por las leyes mexicanas que funciona bajo el principio de “ganar-ganar” y la colaboración conjunta entre el sector empresarial y el mundo artístico. Pensamos “fuera de la caja” para ayudar a los líderes empresariales a satisfacer la imperante necesidad de adaptación al cambio constante que el mundo actual nos presenta. El arte y la cultura existe incluso en entornos adversos porque dota de pensamiento crítico y adaptabilidad al cambio. Nuestra fortaleza estratégica: el entendimiento de dos mundos que hasta el año 2018 se suponían separados y que ahora unimos.
Somos precursores y autores de la “Responsabilidad Cultural Empresarial” ® y el distintivo que acredita a la empresa como “EMCRE, Empresa Culturalmente Responsable” ®. Este distintivo es más que un reconocimiento por acciones en favor de la cultura, es una acreditación que emite la asociación civil a las empresas que suman la Responsabilidad Cultural a sus acciones estratégicas y gozan de sus beneficios. Estaremos platicando más del concepto de Responsabilidad Cultural Empresarial, sus formas de adquirir el EMCRE ® y cómo mantenerse a la vanguardia en el mundo corporativo a través de esta filosofía.